ingredientes
- 100 g de queso 7 Coronas tostado de TGT
- 2 dientes de ajo
- 300 ml de leche
- Sal, pimienta blanca y nuez moscada al gusto
- 1 kg de patatas
- 25 g de mantequilla
- 300 ml de nata
¿Conoces su origen? Un clásico francés tan tentador, que hasta Karlos Arguiñano se ha lanzado a preparar. Y es que esta receta, aunque sea un poco difícil de pronunciar, combina dos alimentos tan ricos como la patata y el queso, junto a otros como la nata, la leche y la mantequilla, creando un plato inolvidable.

01 ¡Comenzamos!
Primero, precalienta el horno a 180 grados. Mientras va cogiendo temperatura, pela y corta las patatas en rodajas finas. Una vez listas, reserva las patatas y pasa a derretir la mantequilla en una sartén junto con los dientes de ajo picados.

02 Momento crucial
Cuando tengas todo bien mezclado, viértelo en un molde para hornear y distribuye la mezcla por toda la superficie, como si estuvieras pintando un cuadro abstracto a brochazos.
Tras esto, llega el momento crucial: coloca con cuidado las rodajas de patata sobre la mantequilla derretida y los ajos, como si estuvieras construyendo un castillo de cartas. En un bol o jarra, mezcla la leche, la nata, la pimienta, la sal y la nuez moscada, y vierte esta mezcla sobre las patatas.

03 Toque final
Para el toque final, espolvorea generosamente el queso 7 Coronas de TGT rallado por encima. Éste, es el ingrediente secreto de la receta, ya que le dará un toque especial que ningún otro queso le podría dar.
Una vez que todo esté listo, hornea durante una hora a 180 grados, o hasta que las patatas estén tiernas y doradas en la superficie. Cuando, con tu intuición de chef, detectes que es el momento de sacar el molde, hazlo y sirve el plato con un poco más de queso rallado por encima, porque sabemos que nunca es suficiente queso.

04 ¿Te atreves a viajar a tierras francesas probando esta delicia culinaria?
Adelante, no lo dudes más, prepara el gratin dauphinois y déjate llevar por el placer de la buena comida.
¡Bon appétit!
