Aprende cómo conservar el queso feta con TGT
26/06/2024
Hoy vamos a hablar sobre uno de los quesos más populares y versátiles del mundo: el queso feta.
Este queso blanco, originario de Grecia, hecho simplemente con leche, cuajo y sal, se ha ganado el paladar de todo el mundo. Su sabor salado y su cremosa textura granulada lo hacen perfecto para infinidad de platos; desde ensaladas, hasta sándwiches, pastas y una amplia variedad de platos.
Sin embargo, al llevarlo a casa, muchos nos encontramos con el gran desafío y la pregunta del millón: ¿Cómo conservo el queso feta de manera correcta? ¿Debe guardarse en salmuera o se puede congelar? ¿Qué pasa si no se consume de inmediato?
Porque delicias como el queso Feta Griego Olimpus no podemos dejar que pierda sabor ni se estropee ¿verdad?
En TGT tenemos todas las respuestas para que puedas disfrutar de tu queso feta fresco y sabroso hasta el último de sus días. Así que presta atención:
¿El queso fuera o dentro de la nevera?
Y la respuesta es... [ruidito de tambores] ¡Dentro de la nevera!
El queso es un alimento vivo y, por tanto, necesita un ambiente fresco; eso sí ¡sácalo del frigorífico unos minutos antes de consumirlo! así disfrutarás de todo su sabor y su textura.
Pero ¡ojo! No todos los quesos necesitan la misma temperatura de conservación, depende de la edad, la dureza y el tipo de leche que contenga.
El queso feta es un queso blando, por lo que se aconseja que se conserve en temperaturas bajas (entre los 4 y 8 grados) y, más concretamente, en la parte más alta de la nevera. ¡Nos lo agradecerás!
¿Usar papel? Envuelve el queso correctamente
Normalmente dejamos el queso dentro del envoltorio donde lo compramos, pues recuerda esta frase: al queso no le gusta el plástico.
El queso contiene mucha grasa y las grasas absorben muy rápido los sabores; a esto le sumas que el plástico evita que transpire... El resultado puede ser que el queso absorba el sabor del plástico. Y nadie quiere eso, ¿verdad?
El queso feta tiende a secarse, amargarse y ponerse amarillento ¿el truco? elabora una salmuera ¿cómo se hace? introduce en un recipiente hermético el queso y cúbrelo con sal diluida en agua. Así se mantendrá el sabor y la textura.
El moho, ¡no es para todos los quesos!
El moho es ideal en algunos quesos, ¡pero no en todos!
En los quesos duros, el moho no es capaz de penetrar, por lo que cortar la parte afectada sería suficiente.
En el caso del queso feta como en el resto de quesos blandos, el moho avanza y puede afectar más de lo que se ve; por lo que ante la duda de cuánto está afectado, desgraciadamente ¡deberás tirarlo!
Aceite de oliva como solución
Corta el queso en dados, introdúcelos en un tarro de cristal y cúbrelos completamente en aceite de oliva virgen extra.
Y aquí un consejo para aquellos que les gusta el queso aromatizado... introduce un aceite con especias o con hierbas. No sólo conservarás el queso a la perfección, sino que le sumarás un toque espectacular.
Pero ¡atención! en este caso, ¡fuera de la nevera!
Errores a evitar
Para los más despistados, desde TGT os traemos una serie de consejos a tener en cuenta, ¡no queremos que la lies!
¿Qué te han parecido estos consejos y los errores a evitar?¿Conocías alguno?
Recuerda que cada queso es diferente y por tanto, según sus características, necesitarán un tipo de conservación, envoltorios y cuidados. No es lo mismo el queso blando que el duro, ni el curado que el semi. ¿Quieres saber cómo conservarlo? Descubre cómo conservar el queso curado
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