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Los Quesos de mi vida

Manchego de oveja cortado en trozos

Cómo conservar y disfrutar del Queso Manchego de Oveja

Se trata de un queso de pasta prensada elaborado exclusivamente con leche de oveja de la raza manchega. Su origen se remonta a la región de La Mancha, en España, y se caracteriza por su sabor intenso y ligeramente ácido, con notas a frutos secos y una textura firme y compacta.

Este queso puede encontrarse en diferentes grados de maduración: fresco, semicurado, curado y viejo, cada uno con sus propias particularidades y matices de sabor.

Sin embargo, para disfrutar al máximo de sus cualidades, es fundamental saber cómo conservarlo adecuadamente. ¿Te unes a este viaje donde te explicamos todo lo que necesitas saber para mantener tu queso manchego en perfectas condiciones?

¡Allá vamos!

1. La pregunta del millón, ¿en la nevera o fuera?

Pues como en la nevera en ningún sitio...

Las condiciones ideales para conservar este queso son entre 4 y 10ºC y con una humedad entre el 80 y 90%; ayudando a mantener la textura y el sabor del queso.

Es recomendable guardarlo en la parte menos fría del frigorífico; actualmente ya hay muchas neveras con cajones y queseras para su conversación, pero si no es el caso, la mejor opción es en el cajón de las verduras o en las baldas inferiores, donde las condiciones de temperatura y humedad son más estables.

2. El embalaje

Para evitar que el queso manchego se seque, es importante envolverlo adecuadamente. Utiliza papel de aluminio o film transparente, pero ¡consejito! tapa únicamente la parte que está al aire, pero deja la corteza para que respire de forma natural; así mantendrá su humedad sin acumular oxígeno y evitando las bacterias.

Si el queso viene envasado al vacío, puedes mantenerlo así hasta que lo vayas a consumir, pero una vez abierto, cambia el envoltorio y sigue las recomendaciones mencionadas.

Un buen ejemplo de queso manchego que requiere estos cuidados es El Galán Manchego DO Viejo.

3. El aceite, ¿se sigue empleando?

La respuesta es ¡Sí!

La maduración en aceite sigue siendo una de las técnicas más empleadas. Para ello, debemos cortar el queso en trocitos, introducirlo en un tarro con aceite y conservarlo en un lugar fresco que no supere los 10ºC; así conseguiremos no alterar su olor ni sabor. Prueba esta técnica con El Galán Manchego DO 1/2 Semicurado o El Galán Manchego DO 1/2 Curado ¡verás como no falla!

4. Y ¿si aparece moho?

En este tipo de quesos es totalmente normal y natural que aparezca moho en su proceso de curación, ¡así que no te precipites tirando el queso a la basura!

En este caso, bastará con cortar y retirar la parte donde ha aparecido el moho.

¿Todos los quesos se conservan igual?

Obviamente: NO.

Cada queso es diferente, con propiedades y características únicas, por lo que cada tipo de queso tiene sus propias necesidades. Entonces, ¿qué debemos hacer nosotros?

Informarnos antes de liarla... así que por ello desde TGT te adelantamos y facilitamos cómo conservar queso curado y queso feta; para que ya no tengas perdón cuando algún queso se te vuelva a estropear y tengas que tirarlo.

¡De nada y hasta pronto con nuevos consejos, amigos!

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