ingredientes
- 4 trozos de queso feta (10 x 5 x 2 cm)
- 16 filetes de anchoa en aceite
- 30 g de pistachos pelados
- 4 yemas
- 100 g de mostaza de Dijon
- 50 g de miel
- 25 g de puré de ajo cocido
- Zumo de 1 limón
- 60 g de queso parmesano rallado
- Harina
- 2 huevos batidos
- Pan rallado
- Aceite de oliva virgen extra
- Perejil
¿Buscas un aperitivo para lucirte estas navidades? Prueba el saganaki, una delicia griega que Karlos Arguiñano y su hijo Joseba han llevado al siguiente nivel.

01 1. Tostar los pistachos
Calienta una sartén sin aceite y tuesta los pistachos a fuego medio. Luego, quítales la piel con cuidado. Este toque crunchy será clave para el plato.

02 2. Preparar la vinagreta César con miel
En un vaso batidor, mezcla las yemas, la mostaza, la miel, el puré de ajo, el zumo de limón y el queso parmesano. Tritura todo mientras agregas 175 ml de aceite poco a poco, hasta lograr una textura cremosa y homogénea. ¡Reserva la salsa porque es oro puro!

03 3. Rebozar el queso feta
Seca los trozos de feta con papel de cocina. Pásalos por harina, huevo batido y pan rallado, asegurándote de que queden bien cubiertos.

04 4. Freír el queso
En una sartén con aceite caliente, fríe el queso de dos en dos, hasta que estén doraditos por ambos lados. Colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

05 5. Montaje y toque final
En cada plato, pon una base de vinagreta César, el queso frito encima, y decora con pistachos tostados, cuatro filetes de anchoa y un poco más de salsa. Remata con perejil fresco.

06 Consejos top de Joseba
La vinagreta no solo es para este plato. Pruébala con verduras cocidas como brócoli, coliflor, cardos o incluso con pescados al horno. Si te sobra, guárdala en un frasco en la nevera, donde aguantará un par de días.

07 ¿Con qué acompañar el saganaki?
Sirve este aperitivo como aperitivo o almuerzo acompañado con pan pita, o hazlo parte de un plato principal junto a pollo asado o pescado al horno.
¡Ah! Si no tienes queso feta, prueba con queso de cabra, azul o incluso otras variantes. Aunque, claro, el feta original, con su toque salado y su textura cremosa, es insuperable.
¡Listo! Una receta fácil y sofisticada que te transporta directo a Grecia con cada bocado. ¿Te animas a prepararla?

